lunes, 19 de junio de 2017

Lugares de regreso

He vuelto a Santander sin ti.
Recorrer los mismos lugares
se ha convertido en una inquietud
casi enfermiza.

He paseado frente a la oficina de correos
a la que fue destinado mi bisabuelo.
He vuelto a imaginar a Sagrario corriendo,
con esa inocencia que sólo conservan los niños,
por la calle Cervantes.

He vislumbrado desde lejos la heladería
en la que terminamos juntos
el viaje.

No sé por qué pero he decidido
convertir en costumbre aquello de liarnos un porro
en la playa de los peligros.

Observar embobado el mar con la fumada
y que nadie me vea llorar.

Así es más fácil
ahora
que ya
no estás.






miércoles, 14 de junio de 2017

Gracias

en la oscuridad de mi habitación
suena de fondo Quique.
intento buscar algo que ya encontré.
o algo así,
me digo.

tengo pocas certezas y muchos ojalás,
la lista interminable de posibles
ronroneando sobre la linea de vida.
las ganas intactas para luchar por algo,
el incesable martilleo de la vida
sobre nuestras conciencias.

a veces valoro objetivamente
tu viaje de no regreso.
vuelve el baile de lagrimas
a pisar mis zapatos rotos.
se asoma el diablo a la ventana
para recordarme
que ya vendí mi alma
en un cruce de caminos.

es mejor así,
me digo.
libre y a salvo de los fantasmas.
poseedora de una felicidad que creíste perder,
y, que en realidad,
se escondía en tus pasos.

de ti aprendí el camino.

creo que ese es el mejor motivo
para no estar triste.

(gracias)





viernes, 9 de junio de 2017

Arquitectura

Sentirse libre como sinónimo de vida
el complejo amanecer de las cosas.

Desde hace un tiempo a esta parte vengo pensando
en los días que me quedan. Los ya pasados.
El inquebrantable paso del tiempo.
La lluvia oscura sobre este manto que es mi tristeza.
Recuerdo como una conjura a mi abuelo en el campo,
a mi padre feliz sonriéndole a la cámara.
Nunca fui un niño triste:
pataleaba como el resto al balón,
trasteaba con los juguetes que acumulaba por el suelo
e incluso me llegué a entristecer
cuando me enteré de que los reyes magos
ni eran reyes, ni magos.
Tengo la sensación de que siempre lo supe.
Tengo la sensación
de que ya sabía de su no existencia y eso
alimenta la extraña teoría
de que nos autoengañamos como método
para sobrevivir.

Es como la vida misma: acostumbrarse a la mentira
y tener que aprender a (con)vivir con el horror
de ahí fuera.
Resoplamos y nos lamentamos, pero siempre queda
una miga de injusticia que no conseguimos digerir
aquí dentro.

De pequeño siempre soñé con ser arquitecto.
Amontonaba mis ideas en bloques de LEGO
como si de mi propio futuro se tratase.
Creo que me di cuenta tarde, tal vez no supe interpretar
que mi momento de disfrute al levantar
castillos de arena, fuese verlos caer.
Tirarlos abajo
usando las manos, los pies,
la boca.

Ahora lo veo como una metáfora de mi vida,
de niño creí querer levantar castillos
pero mi verdadero placer era verme en el suelo
rebozado en arena y mar.
Nunca lo vi como un problema,
más bien como privilegio
al que he tardado en acostumbrarme.

Tengo la extraña sensación,
de que crecí y la vida siguió su cauce.
Alimenté mi mundo de ilusiones,
aprendí, reí, lloré.
Lloré.
No tengo muy claro en qué momento
comencé a hacerlo demasiado.
Más de la cuenta.

Perdí el rumbo, ni siquiera
encontré el camino.

Por supuesto que no he dejado de andar.

domingo, 21 de mayo de 2017

A escondidas

Me gusta recordar la prisa del tiempo
cuando ella desaparecía.
El traqueteo del tren     pensando en verla
Alzar nuestros cuerpos     al caer el día

Me gusta recordar el desajuste de defectos
la lista interminable de despedidas.
Nuestra famosa     colección de aciertos
Volver a levantar     tras cualquier caída.

Me gusta recordar qué fue verdad,
mientras suena esa canción en mi coche
al regresar a casa desde otra boca.

Me gusta recordar que ya no estás,
llorar a escondidas cada noche
restregándome mi propia derrota.

miércoles, 17 de mayo de 2017

Nuestra victoria

Entre estas calles con prisas
y sus miradas de barro
poco a poco
estoy perdiendo
la razón.

Observo casi sin querer la melodía
que suena en sus canciones.
El baile de ideas
muy dentro de
nuestras cabezas.

Están ahogando nuestras ganas
con su agonía por los colores
y sus prisas de papel.

Están ahogándonos
y no podemos
ni balbucear a gusto.

Mientras tanto todo sigue igual.
La televisión repite
y las teclas de mi ordenador silban
al compás
de las noches de ceniza.

Me gustaría surcar sus cabezas,
comprender la brisa
de su egoísmo.
Buscar una explicación
a su complejo de superioridad.

Me gustaría salir de la jaula
y tropezar como un avión
que arrastra un trozo de tela
invitándoos a volar
bien cerca.

Creo que
entre todas las que
llevan apuntadas,
esa es su peor derrota:

una generación vencida
que presume de dientes
mejor que ellos.

El brillo en la mirada,
el poder en el abrazo:
Nuestra victoria.


domingo, 14 de mayo de 2017

Crossroad

Es medianoche en Mississippi
y camino a ritmo de blues por la autopista.

Es medianoche en Mississippi
y camino a ritmo de blues por la 61.

No me preguntes cuándo,
creo que al cruzar con la 49,
apareció un tipo con sombrero
y me dijo al tiempo que se encendía un cigarrillo

“Muchacho,
te he visto meditando y no
hace falta que lo pienses más.
Sé lo que buscas.
Solo tienes que
firmar aquí”.

Y no lo hice por el blues,
como Robert Johnson.
Pero aquella noche
soñé más fuerte que nunca.

Firmé para buscar mi camino.
Firmé para ser libre.

Vendí mi alma al diablo
en un cruce de caminos.

martes, 2 de mayo de 2017

Apenas una impresión borrosa

...

Mientras tanto seguiré despierto,
ya sabes que no suelo dormir por las noches.
Siempre me gustó más ver el amanecer
sin tener que poner el despertador.

viernes, 21 de abril de 2017

Niño que observa cómo la vida se aleja

Compañera,
sé que la vida es larga
y el invierno difícil.

Sé que mirarnos
se antoja complicado
cuando el mundo sigue
girando alrededor de nosotros.

No puedo decir nada
de lo que no hayamos hablado.

Te dejo con los veranos,
con la chispa encendida,
con las cervezas llenas
sobre la mesa de nuestra
imaginación.

Te dejo con los atardeceres,
con las miradas cruzadas,
con el estómago pidiendo
clemencia frente a esta
batalla.

No te espero,
te añoro.

Es mejor así, me digo.
Con las manos abiertas y
la felicidad de un niño.
Mientras tanto
me conformaré con observar
cómo te alejas.

miércoles, 12 de abril de 2017

Libre

a N.

No sabes
qué nube de pájaros
revolotea ahora mismo
sobre mi cabeza.

Lázaro juega a las cartas
David busca luces en el cuarto
la vida se escapa
entre estas cuatro paredes.

Yo,
que nunca supe aprender
a pensar después,
tengo esta nube de pájaros
que quiere volar al norte
a buscar tu nombre.

Tú,
que me hueles a futuro
y a mar,
guardas esos ojos
que anuncian calma cuando
reflejan agua salada.

Mis manos, que no saben
del tacto de tu ombligo.
Mis dedos, que no saben
del tamaño de tus cicatrices.

Te pienso como piensan
los niños la risa
                                  de manera inconsciente.

Te quiero como sueñan
los niños la risa
                                  libre.

sábado, 1 de abril de 2017

Dejémoslo al azar

Lo que sé del amor
lo aprendí de su boca.
Lo que dejó al no quedarse
lo tuve que buscar.

Ya no tengo tan claro
si echo de menos a alguien
o tan sólo
          es un recuerdo.

(dejémoslo al azar)